Archivos de la categoría Espiritualidad

Martirologio Romano (1956): 21 de Diciembre

Martirologio Romano (1956)
21 de Diciembre

SANTO TOMÁS, Apóstol

  1. En Calamina, el triunfo de santo Tomás Apóstol, que predicó el Evangelio a los Partos, Medos, Persas e Ircanos; y habiendo llegado por fin hasta la India, e instruido a aquellas gentes en la religión Cristiana, de orden del Rey murió alanceado. Sus reliquias fueron primero trasladadas a la ciudad de Edesa en Mesopotamia, y después a Ortona en el Abruzo.
  2. En Friburgo de Suiza, el tránsito de san Pedro Canisio, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, insigne en doctrina y santidad; el cual, en tiempos muy trabajosos para Alemania, denodadamente defendió y propagó la fe católica. El Sumo Pontífice Pío XI le puso en el catálogo de los Santos y juntamente le declaró Doctor de la Iglesia universal, y decretó que su fiesta se celebre el día 27 de Abril.
  3. En Antioquía, san Anastasio, Obispo y Mártir, el cual, en tiempo del Emperador Focas, en un tumulto levantado por los Judíos contra los Cristianos, fue por ellos bárbaramente asesinado.
  4. En Nicomedia, san Glicerio, Presbítero, que en la persecución de Diocleciano, vejado con muchos tormentos, por último arrojado a la hoguera, consumó el martirio.
  5. En Toscana, los santos Mártires Juan y Festo.
  6. En Licia, san Temístocles, Mártir, el cual, en tiempo del Emperador Decio, se ofreció en lugar de san Dióscoro, a quien buscaban para matarle, y atormentado en el potro, arrastrado y apaleado, consiguió la corona del martirio.
  7. En Tréveris, san Severino, Obispo y Confesor.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Entrega

¡Bendito seas, Dios crucificado,
hombre de mil dolores, Jesús mío,
cuya muerte sellara el hierro frío
con un punto y aparte en tu costado!

Fruto del árbol de la eterna vida
que sigue prodigándose a pedazos
en cada altar. Acógeme en tus brazos
que he de besarte herida por herida.

Al pie estoy de tu cruz, con sed de cielo,
de servirte de apóstol y testigo
que agradece tu sangre y tu dolor.

Mas si no tienes para mí un consuelo,
¡acéptame cual grano fiel de trigo
que aspira a la molienda de tu amor!

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com

Piedad

Santa Madre de Dios, ¿qué sufrimiento
se puede comparar a tu agonía
de recibir al hijo macilento
-a tu Jesús- bajo la cruz sombría?

Y en el altar de tus maternos brazos
arrancar las espinas de su frente,
abrazarte a su carne hecha pedazos
y repasar sus llagas tiernamente…

¿Qué angustia puede ser más tormentosa
que el repudio del bien, que ver al mundo
queriendo prescindir de la alborada?

Ese día, tu rostro fue una rosa
marchita de dolor. Y en lo profundo,
sangró tu alma al filo de la espada.

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com

Búsqueda

Crucé vastos desiertos, paraísos en ruinas,
amasé falsedades que tiznaban de luz,
deambulé como ciego tras ciegas multitudes,
-alquimista de plomo, emigrante hacia el sur-.

Devoré bibliotecas, bebí de ocultas fuentes,
mordí frutos prohibidos, me sumí en el desdén;
recorrí cada valle, escalé cada monte,
bebí todas las lluvias y aún seguía con sed.

Me inicié en los los misterios, descifré laberintos,
naufragué entre preguntas de un gran mar interior,
pero un hondo vacío llenaba mi existencia
como el eco de un templo sin consagrar a Dios.

Hasta un día,
que caí de rodillas con los brazos cansados
a la bendita sombra de una sencilla cruz
y sentí que se abrían las puertas de mi alma
y que la paz llegaba diciendo: "Soy Jesús".

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com

Ante el altar

Señor, ¿me reconoces? Soy el viejo habitante
del valle de las sombras que hoy se vuelve a la luz.
Me he propuesto seguirte de ahora en adelante,
pienso unirme a Tu vida como el clavo a la cruz.

Vengo a rozar la orla de Tu túnica blanca
con mis manos culpables de pecado y de ausencia.
Por tu misericordia, renuévame y arranca
la cizaña que encuentres prendida a mi conciencia.

Señor, ¿me reconoces? Debajo de esta costra
de polvo y de cenizas, hoy se rebela un muerto
que, hastiado ya de huesos y gusanos, se postra
como Tú te postraste de noche en aquel huerto.

Te encomiendo mi vida. Te entrego mi pasado.
Dispón de mi presente para que en el futuro
llegue a la puerta estrecha humilde y consagrado,
no apóstata y rebelde, no réprobo y oscuro.

Sé que me reconoces. Puedes verme por dentro.
Tú penetras las almas cual la luz al cristal.
Por fin todas mis cosas giran en torno al centro.
Por fin hallo el descanso. Por fin vuelvo a ser sal.

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com

En tus santas pupilas

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Virgen de Guadalupe, santa madre del Verbo,
hermosa y tan humilde que vistes con ayate,
traigo mi alma cristiana desolada cual cerro
y aguardo rosas frescas que me alegren el viaje.

En días tenebrosos me iluminan tus rayos,
en noches interiores me orientan tus estrellas
y bajo el poderoso refugio de tu manto
una íntima paz baña de gracia mi existencia.

Me rindo ante tu imagen -al pie de tanta gloria-
con filial sentimiento, con devoción profunda.
Tú has convertido en carne mi corazón de roca
y me has ido puliendo con la luz de tu luna.

Suplico aquellos dones que Dios te ha prodigado
para nosotros, pobres y vanos pecadores.
¡Por tu misericordia, haz que con tu rosario
pueda volver diamantes mis más negros carbones!

Contigo, uno mis manos en oración al Padre
y te devuelvo flores que hoy crecen en mi alma.
Tu presencia hace menos amargo nuestro valle
a pesar de las piedras que desgarran las plantas.

Virgen de Guadalupe, te encomiendo mi vida.
Que cuando Dios reciba mi suspiro postrero
me descubra entre aquellos que habitan tus pupilas
pues tus ojos piadosos abren la puerta al cielo.

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com

Tu fe

Tu fe debe ser simple. Simple como la vela
que aleja la tiniebla de un oscuro rincón,
simple como la espuma de la obediente estela
que escribe sobre el agua su lineal oración.

Debe ser como el grano de mostaza pujante
que un día toca el cielo con brazos de madera
y ha de crecer humilde, fervorosa, constante,
austera por adentro, generosa por fuera.

No dejes que te abrumen ni letras ni criterio.
Si verdaderamente quieres hallar la luz
construye, pecho adentro, tu propio monasterio
y busca tus respuestas abrazado a la cruz.

Tu fe debe ser simple; no abundes en razones.
No dejes que tu alma se convierta en desván.
Que sean, no lo olvides, tus consideraciones,
tan simples como el vino, tan simples como el pan.

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com

Martirologio Romano (1956): 4 de Noviembre

Martirologio Romano (1956)
4 de Noviembre

SAN CARLOS BORROMEO, Obispo y Confesor

  1. San Carlos Borromeo, Cardenal, Obispo de Milán y Confesor, que pasó al cielo el día de ayer.
  2. En Bolonia, los santos Mártires Vidal y Agrícola; el primero fue antes esclavo del segundo, y después consorte y colega en el martirio. Contra Vidal usaron los verdugos toda suerte de tormentos, de modo que no quedó en su cuerpo parte sin herida; todo lo cual sufrió él con fortaleza, y puesto en oración, entregó el alma a Dios. A Agrícola, fijándole a una cruz con muchísimos clavos, le quitaron la vida. A la traslación de estos Santos asistió san Ambrosio, y refiere que él mismo recogió los clavos, la sangre triunfal y el madero de la cruz, y los colocó debajo del sagrado altar.
  3. En el monasterio de Ciervofrío, territorio Meldense, el tránsito de san Félix de Valois, Presbítero y Confesor, que fue Fundador de la Orden de la santísima Trinidad, Redención de cautivos; su fiesta, por decreto de Inocencio XI, se celebra a 20 de este mes.
  4. El mismo día, el triunfo de los santos Filólogo y Patrobas, discípulos de san Pablo Apóstol.
  5. En Autún, san Próculo, Obispo y Mártir.
  6. En Mira de Licia, los santos Mártires Nicandro, Obispo, y Hermas, Presbítero, siendo Presidente Libanio.
  7. En la aldea de Vexín de Francia, san Claro, Presbítero y Mártir.
  8. En Éfeso, san Porfirio, Mártir, en el imperio de Aureliano.
  9. En Rodez de Francia, san Amancio, Obispo, cuya vida fue gloriosa en santidad y milagros.
  10. En Roma, el tránsito de san Pierio, Presbítero de Alejandría, varón muy versado en las divinas Letras, de vida purísima, y desembarazado y totalmente libre para el estudio de la Cristiana filosofía; el cual, en tiempo de los Emperadores Caro y Diocleciano, y gobernando la Iglesia Alejandrina el Obispo Teonás, instruyó con grandísima aceptación al pueblo y dio a luz diversos tratados; finalmente, terminada la persecución, pasó el resto de sus días en Roma, donde descansó en paz.
  11. En Bitinia, san Juanicio, Abad.
  12. En Alba Real de Hungría, el tránsito de san Emerico, Confesor, que fue hijo de san Esteban, Rey de los Húngaros.
  13. En Tréveris, santa Modesta, Virgen.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Novena en Sufragio de las Afligidas Ánimas del Purgatorio

Purgatorio

Por la señal de la santa cruz, etc.

ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío, Jesucristo…

ORACIÓN AL PADRE ETERNO
PARA TODOS LOS DÍAS DE LA NOVENA

Padre celestial…

DÍA PRIMERO

DÍA SEGUNDO

DÍA TERCERO

DÍA CUARTO

DÍA QUINTO

DÍA SEXTO

DÍA SÉPTIMO

DÍA OCTAVO

DÍA NOVENO

ORACIÓN A LAS ÁNIMAS EN EL PURGATORIO

Esposas muy queridas del Señor…