30 de abril: Santa Catalina de Siena

30 de abril
SANTA CATALINA DE SIENA,
Virgen y Doctora de la Iglesia
n. 25 de marzo de 1347 en Siena (Toscana), Italia;
† 29 de abril de 1380 en Roma, Italia

Patrona de Siena (Italia); Europa; bomberos; enfermos; enfermeros; servicios de enfermería; personas ridiculizadas por su piedad. Protectora contra los incendios; las enfermedades del cuerpo; los abortos espontáneos; las tentaciones (en especial las que atentan contra la virtud de la pureza).

SAN CATALINA DE SIENA, Virgen y Doctora de la Iglesia

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Cristo resucitó, ¿resucitará la Iglesia?

Por el R. P. Bernardo Arizaga – Sacerdote de la F.S.S.P.X
Sermón del Domingo I después de Pascua

No era cosa fácil para Jesús convencer a sus mismos discípulos que Él, después de haber muerto, había vuelto a la vida. Con sus ojos, algunos lo habían visto sufrir sobre la Cruz; habían visto la herida de su pecho. Con sus manos habían tocado el frío cuerpo, lo vieron ser bajado del madero y lo habían sepultado. Por eso, no podían creer que estaba vivo: ¡Los muertos no se vuelven a la vida por sí mismos!

Sin embargo, Él, antes de morir lo había dicho. Mas la resurrección es una cosa tan difícil, que interpretaron sus palabras como una parábola.

Recordemos las dos apariciones que narra el Evangelio de hoy, las cuales hizo Jesús para que volvieran a afirmar su fe en él; y luego saquemos algún fruto para nosotros. Sigue leyendo

El Bautismo de los recién nacidos

Por el R. P. Alfonso Calsina
Sacerdote F.S.S.P.X – Salta, Argentina

¿Es necesario bautizar a los niños recién nacidos? ¿No es mejor que ellos profesen voluntariamente su intención de bautizarse cuando alcancen el uso de razón? Estos y otros interrogantes se plantean a menudo en las conciencias de los fieles católicos.
Intentaremos en estas líneas responder a ellos siguiendo las enseñanzas de la Iglesia, que como Madre amorosa quiere la salvación de sus hijos, disponiendo todos los medios para ello.

El Bautismo es absolutamente necesario para la salvación de los niños. Jesucristo instituyó este sacramento para comunicar la gracia santificante, sin la cual el alma no puede salvarse. Ahora bien, los niños no pueden obtener esta gracia sino por el Bautismo, por carecer del uso de razón. Recordemos que un adulto puede recibir la gracia santificante por el deseo voluntario, sin necesidad de recibir el sacramento (“Bautismo de deseo”); lo cual es imposible al niño.

Para explicar y probar esta afirmación recurriremos a diferentes autoridades. Sigue leyendo