Martirologio Romano (1956): 31 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
31 de Mayo

  1. La fiesta de la bienaventurada Virgen María, Reina.
  2. En Roma, santa Petronila, Virgen, hija del Apóstol san Pedro, la cual, desdeñando el enlace con el noble varón Flaco, y aceptando para deliberar el plazo de tres días, en que se dio a la oración y al ayuno, al tercer día, apenas recibió el Sacramento de Cristo, expiró.
  3. En Aquilea, los santos Mártires Cancio, Canciano y Cancianila, hermanos; los cuales, siendo de la ilustre estirpe de los Anicios, imperando Diocleciano y Maximiano, por su constancia en la fe cristiana, juntamente con su ayo Proto, fueron decapitados.
  4. En Torres de Cerdeña, san Crescenciano, Mártir.
  5. En Comana del Ponto, san Hérmias, soldado, que en el imperio de Antonino, saliendo victorioso, por el divino favor, de innumerables y atroces torturas, convirtió el verdugo a Cristo y le hizo partícipe de la misma corona del martirio, que él recibió primero, siendo degollado.
  6. En Verona, san Lupicino, Obispo.
  7. En Roma, san Pascasio, Diácono y Confesor, de quien hace mención san Gregorio Papa.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 30 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
30 de Mayo

  1. San Félix I, Papa y Mártir, cuyo triunfo se conmemora el día 30 de Diciembre.
  2. En Torres de Cerdeña, los santos Mártires Gabino y Críspulo.
  3. En Antioquía, los santos Sico y Palatino, que por el nombre de Cristo padecieron muchos tormentos.
  4. En Ravena, san Exuperancio, Obispo y Confesor.
  5. En Pavía, san Anastasio, Obispo.
  6. En Cesárea de Capadocia, los santos Basilio y Emelia su esposa, padres de los santos Obispos Basilio Magno, Gregorio Niseno y Pedro de Sebaste y de santa Macrina Virgen. Desterrados estos santos esposos en tiempo de Galerio Maximiano, vivieron en las soledades del Ponto; y pasada la persecución, dejando a sus hijos herederos de sus virtudes, descansaron en paz.
  7. En Sevilla de España, san Fernando III, Rey de Castilla y de León, llamado el Santo por la excelencia de sus virtudes; el cual, esclarecido por el celo de propagar la fe, después de vencer a los Moros, dejando el reino temporal, voló felizmente al eterno.
  8. SANTA JUANA DE ARCO, Virgen

  9. En Ruan, santa Juana de Arco,Virgen, llamada la Doncella de Orleáns; la cual, habiendo peleado valientemente en defensa de la patria, al fin entregada al poder de sus enemigos, fue condenada en inicuo juicio y quemada en la hoguera. El Sumo Pontífice Benedicto XV la puso en el catálogo de las Santas.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 29 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
29 de Mayo

SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI, Virgen

  1. Santa María Magdalena de Pazzis, de la Orden Carmelitana, Virgen, cuyo tránsito se celebra a 25 de este mes.
  2. En Roma, en la vía Aurelia, el triunfo de san Restituto, Mártir.
  3. En Iconio de Licaonia. el triunfo de los santos Conón y un hijo suyo de doce años, los cuales, en tiempo del Emperador Aureliano, sufrieron constantes el ser extendidos en unas parrillas candentes sobre brasas rociadas con aceite, la suspensión en el ecúleo y la pena del fuego; y finalmente, desmenuzadas las manos con un mazo de madera, dieron el alma a Dios.
  4. En la campiña de Trento, el triunfo de los santos Mártires Sisinio, Martirio y Alejandro, los cuales, imperando Honorio, en el país de Anaunia, según escribe Paulino en la vida de san Ambrosio, perseguidos de los Gentiles, consiguieron la corona del martirio.
  5. En Camerino, el suplicio de mil quinientos veinticinco santos Mártires.
  6. En Cesarea de Filipo, las santas Mártires Teodosia, que fue madre de san Procopio, y otras doce nobles matronas, que, en la persecución de Diocleciano, acabaron decapitadas.
  7. En Tréveris, san Maximino, Obispo y Confesor, que acogió con grande honra al Obispo san Atanasio cuando andaba desterrado por la persecución de los Arrianos.
  8. En Verona, san Máximo, Obispo.
  9. En Arce del Lacio, san Eleuterio, Confesor.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 28 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
28 de Mayo

  1. San Agustín, Obispo de Cantórbery y Confesor, cuyo tránsito se celebra el 26 de Mayo.
  2. En Cerdeña, los santos Mártires Emilio, Félix, Príamo y Luciano, los cuales, combatiendo por Cristo, fueron por él gloriosamente coronados.
  3. En Chartres de Francia, san Carauno, Mártir, que en el imperio de Domiciano, cortada la cabeza, consumó el martirio.
  4. Igualmente el martirio de los santos Crescente, Dioscórides, Pablo y Eladio.
  5. En Técua de Palestina, los santos Monjes Mártires, que fueron asesinados por los Sarracenos en tiempo de Teodosio el más joven; cuyas sagradas reliquias recogieron los moradores de la ciudad y las conservaron con suma veneración.
  6. En Corinto, santa Elcónida, Mártir, en tiempo del Emperador Gordiano. Atormentada primero bajo el Presidente Perennio con varios suplicios, y de nuevo torturada por su sucesor Justino, pero librada por un Ángel, por último cercenados los pechos, arrojada a las fieras, probada por el fuego y decapitada, consumó el martirio.
  7. SAN GERMÁN DE PARIS, Obispo y Confesor

  8. En París, san Germán, Obispo y Confesor, cuya excelente santidad, grandes méritos y esclarecidos milagros consignó en sus escritos el Obispo Fortunato.
  9. En Milán, san Senador, Obispo, muy distinguido por sus virtudes y saber.
  10. En Urgel de la España Tarraconense, san Justo, Obispo.
  11. En Florencia, san Podio, Obispo y Confesor.
  12. En Novara, san Bernardo de Mentón, Confesor, el cual en el monte de Júpiter, sobre los Alpes, en el Valois, levantó un celebérrimo monasterio y hospicio. El Papa Pío XI le declaró celestial Patrono, no sólo de los pobladores y viajeros de los Alpes, sino también de los que se ejercitan en remontar las cumbres alpinas.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Bases del Humanismo Cristiano

LA VOZ DEL PADRE COMÚN
BASES DEL
HUMANISMO CRISTIANO

Discursos y Mensajes de S.S. Pío XII (1949)

El humanismo constituye hoy la orden del día. Sin duda alguna existe una gran dificultad en formar y reconocer, al través de su evolución histórica, un claro concepto de su naturaleza. Con todo, aunque el humanismo declaró por mucho tiempo estar opuesto formalmente a la edad media que le precedió, lo cierto es que todo lo que contiene de verdadero, de bueno, de grande y de eterno pertenece al mundo espiritual del más grande de los genios del Medioevo, Santo Tomás de Aquino.

El Humanismo es problema de actualidad

En líneas generales, el concepto del hombre y del mundo, trazado por la perspectiva cristiana y católica, sigue siendo esencialmente el mismo, de donde es igual en San Agustín, Santo Tomás y Dante, como sigue siendo el mismo en la filosofía cristiana moderna. La obscuridad de ciertas cuestiones filosóficas y teológicas, que han sido aclaradas y gradualmente resueltas con el transcurso de los años, no disminuye un ápice la realidad de este hecho.

Su concepto cristiano es el mismo a través de los tiempos.

Sin hacer caso a las opiniones veleidosas que han aparecido en diversos períodos de la historia, la Iglesia ha afirmado el valor de todo lo humano y de todo lo que está en conformidad con la naturaleza, y sin titubeo ninguno ha tratado de desenvolver este valor y colocarlo en su propio y evidente lugar.

La Iglesia afirma el valor de lo humano:

Por eso no admite, por ejemplo, que el hombre sea, a los ojos de Dios, simple corrupción y pecado; por el contrario, a los ojos de la Iglesia, el pecado original no afectó íntimamente las aptitudes y las fuerzas internas del hombre, sino que, por el contrario, dejó esencialmente intactos la luz natural de su inteligencia, y su libre albedrío. Ciertamente el hombre en su ser se encuentra herido y debilitado por la pesada herencia de una naturaleza caída, privada de los dones sobrenaturales y preternaturales. Empero, él debe hacer un esfuerzo para observar la ley natural, con la poderosa ayuda de la gracia de Cristo, para que pueda vivir como el honor de Dios y su dignidad de hombre lo exigen.

sabe que el hombre conserva, a pesar de la caída, la inteligencia y el libre albedrío; debe esforzarse por observar la ley natural,

La ley natural, he aquí el fundamento en que descansa la doctrina social de la Iglesia. Es precisamente su concepción cristiana de la vida lo que ha inspirado y sostenido a la Iglesia, al levantar esta doctrina sobre tales fundamentos. Cuando lucha y vence por defender su propia libertad, lo hace realmente por la verdadera libertad y por los derechos fundamentales del hombre. A sus ojos estos derechos esenciales son tan inviolables, que no hay razón de Estado ni pretexto de un bien común que puedan prevalecer contra ellos. Están protegidos y custodiados por una muralla inexpugnable, y hasta sus bases puede el bien común legislar como quiera, mas no puede traspasar esta muralla, no puede tocar siquiera estos derechos, porque constituyen lo más precioso del bien común, precisamente.

Si se hubiera respetado este principio, cuántas tragedias y catástrofes y cuántos peligros amenazadores podrían evitarse. Este simple principio podría por sí solo renovar la faz social y política del mundo.

fundamento de la doctrina social de la Iglesia. Cuando ella lucha por su libertad, lucha en verdad por la libertad y los derechos humanos, que no pueden ser violados por ninguna razón de Estado ni pretexto de bien común.

Mas, ¿quién, sin embargo, va a rendir este respeto incondicional a los derechos del hombre, sino el que sabe que vive bajo la mirada omnisciente de un Dios personal?

Un sentido común sano puede hacer muchísimo cuando acepta lo que la fe cristiana enseña: puede salvar al hombre de las garras de la tecnocracia y del materialismo.

El destino del hombre no descansa en un “Geworfensein”, en un abandono absoluto. El hombre es la criatura de Dios, y vive constantemente bajo su guía y bajo la vigilancia de su Providencia paternal. Laboremos, entonces, por revivir en las nuevas generaciones la confianza en Dios, en sí mismas, y en el futuro, y de este modo, hagamos posible la aurora de un orden más tolerable y feliz.

La fe en Dios es el fundamento de este respeto, y puede salvar al hombre de la tecnocracia, del materialismo y del abandono absoluto.

Octubre 12.
A los miembros de la Convención Internacional de Estudios Humanísticos. En francés.

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Martirologio Romano (1956): 27 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
27 de Mayo

SAN BEDA EL VENERABLE, Confesor y Doctor de la Iglesia

  1. San Beda el Venerable, Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia, que se fue al cielo el 25 de Mayo.
  2. San Juan I, Papa y Mártir, cuyo triunfo se conmemora el 18 de este mes, pero su fiesta se celebra el día de hoy, cuando fue trasladado su cuerpo.
  3. En Doróstoro de la Mysia inferior, el martirio de san Julio, el cual, en el imperio de Alejandro, siendo ya veterano y jubilado del ejército, fue preso por los ministros y llevado ante el Presidente Máximo, en cuya presencia abominó de los ídolos y confesó constantísimamente el nombre de Cristo, por lo cual fue sentenciado a pena capital.
  4. En una aldea de Arrás, san Ranulfo, Mártir.
  5. En Sora, santa Restituta, Virgen y Mártir, que, en tiempo del Emperador Aureliano, y siendo procónsul Agacio, triunfó, en sus combates por la fe, de los asaltos del demonio, de los halagos de sus propios padres y de la crueldad de los verdugos, y por fin, decapitada con otros Cristianos, alcanzó la honra del martirio.
  6. En Orange de Francia, san Eutropio, Obispo, esclarecido en virtudes y milagros.
  7. En Wurzburgo de Alemania, san Bruno, Obispo y Confesor.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 26 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
26 de Mayo

SAN FELIPE NERI, Confesor

  1. En Roma, san Felipe Neri, Presbítero y Confesor; que fue Fundador de la Congregación del Oratorio, e insigne por la virginidad, el don de profecía y los milagros.
  2. En Roma también, san Eleuterio, Papa y Mártir, el cual convirtió a la fe de Cristo muchos nobles Romanos, y envió a Inglaterra a los santos Damián y Fugacio, los cuales bautizaron al Rey Lucio con su esposa y casi todo el pueblo.
  3. En Cantórbery de Inglaterra, el tránsito de san Agustín, Obispo y Confesor, que enviado junto con otros por san Gregorio Papa, predicó el santo Evangelio de Cristo a la nación Inglesa; y glorioso en virtudes y milagros, durmió allí el sueño de los justos. Su fiesta se celebra el 28 de Mayo.
  4. En Atenas, el tránsito de san Cuadrato, discípulo de los Apóstoles, que en la persecución de Adriano, con su fe e industria juntó los fieles de aquella ciudad, despavoridos y dispersos, y presentó al mismo Emperador una apología de la Religión cristiana, muy provechosa y digna de la doctrina Apostólica.
  5. En Roma, los santos Mártires Simitrio, Presbítero, y otros veintidós, que padecieron en el imperio de Antonino Pío.
  6. En Viena de Francia, san Zacarías, Obispo y Mártir, que padeció en tiempo de Trajano.
  7. En África, san Cuadrato, Mártir, en cuya solemnidad predicó un sermón san Agustín.
  8. En Todi de Umbría, el triunfo de los santos Mártires Felicísimo, Heraclio y Paulino.
  9. En el territorio de Auxerre, el suplicio de san Prisco, Mártir, que con gran multitud de fieles de Cristo fue decapitado.
  10. En la ciudad de Quito, territorio del Ecuador, santa Mariana de Jesús de Paredes, Virgen, de la Orden tercera de San Francisco, preclara por la austeridad y por la caridad con el prójimo; a la cual el Papa Pío XII añadió al catálogo de las santas Vírgenes.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 25 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
25 de Mayo

SAN GREGORIO VII, Papa y Confesor

  1. En Salerno, el tránsito de san Gregorio VII, Papa y Confesor, acérrimo propugnador y defensor de la libertad eclesiástica.
  2. En Roma, en la vía Nomentana, el triunfo de san Urbano I, Papa y Mártir, por cuya predicación y doctrina muchos, entre ellos Tiburcio y Valeriano, recibieron la fe de Cristo, y por ella padecieron el martirio. Él también, en la persecución de Alejandro Severo, sufrido muchos trabajos por la Iglesia de Dios, finalmente cortada la cabeza, fue coronado del martirio.
  3. En Yarrow de Inglaterra, el tránsito de san Beda el Venerable, Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia, en santidad y doctrina celebérrimo. Su fiesta se celebra el 27 de este mes.
  4. En Florencia, el tránsito de santa María Magdalena de Pazzis, Virgen de la Orden Carmelitana, ilustre en santidad de vida.Su fiesta se celebra el 29 de este mes.
  5. En Doróstoro de la Misia inferior, el triunfo de los santos Mártires Pasícrates, Valentión y de otros dos, juntamente coronados.
  6. En Milán, san Dionisio, Obispo, el cual, de orden de Constancio, Emperador Arriano, desterrado por la fe católica a Capadocia, entregó allí su espíritu al Señor con muerte la más parecida al martirio. Su santo cuerpo fué enviado por el Obispo Aurelio a Milán, a san Ambrosio Obispo, y se dice que a tan piadoso obsequio cooperó tambiérn san Basilio el Magno.
  7. En Florencia, la feliz muerte de san Zenobio, Obispo de la misma ciudad, ilustre por la santidad de vida y la gloria de los milagros.
  8. En Inglaterra, san Adelmo, Obispo de Sherborne.
  9. En el territorio de Troyes, San León, Confesor.
  10. En París, santa Magdalena Sofía Barat, Fundadora del Instituto de las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús; la cual trabajó ardorosamente por la Cristiana educación de las niñas, y fue puesta en el catálogo de las santas Vírgenes por el Papa Pío XI.
  11. En Véroli de los Hérnicos, la Traslación de santa María de Santiago, cuyo sagrado cuerpo resplandece con muchísimos milagros.
  12. En Asís de Umbría, la Traslación de san Francisco, Confesor, en tiempo del Papa Gregorio IX.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 24 de Mayo

Martirologio Romano (1956)
24 de Mayo

  1. En Antioquía, el tránsito de san Manahén, que fue hermano de leche de Herodes Tetrarca, y llegando a ser Doctor y Profeta del Nuevo Testamento, descansó en la misma ciudad.
  2. Asimismo, santa Juana, mujer de Cusa, mayordomo de Herodes, de la que hace mención san Lucas Evangelista.
  3. En el Puerto Romano, el triunfo de san Vicente, Mártir.
  4. SANTOS DONACIANO Y ROGACIANO, Mártires

  5. En Nantes de la Bretaña Menor, los santos Mártires Donaciano y Rogaciano, hermanos; a quienes, en tiempo de Diocleciano, por su constancia en la fe, encarcelaron, suspendieron en el ecúleo y descarnaron con garfios; después les alancearon los soldados, y por último les cortaron la cabeza.
  6. En Istria, los santos Mártires Zoelo, Servilio, Félix, Silvano y Diocles.
  7. El mismo día, los santos Mártires Melecio, generar del Ejército, y doscientos cincuenta y dos soldados compañeros suyos, los cuales, con diverso género de muerte, consumaron el martirio.
  8. También las santas Mártires Susana, Marciana y Paladia, mujeres de los dichos soldados, que, junto con sus hijuelos, fueron descuartizadas.
  9. En Milán, san Robustiano, Mártir.
  10. En Brescia, santa Afra, Mártir, la cual padeció en tiempo del Emperador Adriano.
  11. En el monasterio de Lerín, en Francia, San Vicente, Presbítero, señalado en doctrina y santidad.
  12. En Marruecos de África, el beato Juan de Prado, Sacerdote de la Orden de Menores y Mártir, el cual, predicando el Evangelio, después de sufrir valerosamente, por Cristo, prisiones, cárceles, azotes y muchos otros tormentos, consumó el martirio por el fuego.
  13. En Bolonia, la Traslación de santo Domingo, Confesor, en tiempo del Papa Gregorio IX.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.