Martirologio Romano (1956): 4 de Diciembre

Martirologio Romano (1956)
4 de Diciembre

SAN PEDRO CRISÓLOGO, Obispo y Doctor de la Iglesia

  1. San Pedro Crisólogo, Obispo de Ravena, Confesor y Doctor de la Iglesia, de quien se hace mención a 2 de este mes.
  2. En Nicomedia, el triunfo de santa Bárbara, Virgen y Mártir, que en la persecución de Maximino, después de atormentada con dura prisión, abrasada con hachas, cercenados los pechos y de otros tormentos, consumó el martirio por la espada.
  3. En Constantinopla, los santos Teófanes y Compañeros.
  4. En el Ponto, san Melecio, Obispo y Confesor, el cual, descollando por la preeminencia de su saber, fue todavía más excelente por la virtud del alma y por la sinceridad de la vida.
  5. En Bolonia, san Félix, Obispo, que había sido antes Diácono de Iglesia de Milán, en tiempo de san Ambrosio.
  6. En Inglaterra, san Osmundo, Obispo y Confesor.
  7. En Colonia, san Annón, Obispo.
  8. En Mesopotamia, san Marutas, Obispo, que restauró las Iglesias de Dios destruidas en Persia por la persecución del Rey Isdegerdes, y esclarecido en muchos milagros, mereció ser venerado aun de sus enemigos.
  9. En Parma, san Bernardo, Cardenal y Obispo de la misma ciudad, de la Orden de Valleumbrosa.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 3 de Diciembre

Martirologio Romano (1956)
3 de Diciembre

SAN FRANCISCO JAVIER, Confesor

  1. San Francisco Javier, Sacerdote de la Compañía de Jesús, Apóstol de las Indias y Confesor, celestial Patrono de la asociación y de la obra de la Propagación de la Fe, y de todas las Misiones; que descansó en paz el día 2 de este mes.
  2. En Judea, san Sofonías, Profeta.
  3. En Roma, los santos Mártires Claudio, Tribuno, su mujer Hilaria y sus hijos, Jasón y Mauro, con setenta soldados. A Claudio mandó el Emperador Numeriano que atándole una gran piedra, lo precipitasen en el río; a los soldados y a los hijos de Claudio sentenció a ser decapitados; santa Hilaria, habiendo enterrado los cuerpos de sus hijos, poco después orando delante de su sepulcro, fue detenida por los Paganos, y encerrada en una cárcel, pasó al Señor.
  4. En Tánger de Mauritania, el suplicio de san Casiano, Mártir, el cual, habiendo ejercido mucho tiempo el oficio de notario público, por fin, admirando las intrépidas respuestas del Centurión san Marcelo y su inconmovible constancia en la fe de Cristo, juzgando, por inspiración del cielo, cosa execrable el contribuir a la muerte de los Cristianos, renunció el oficio y, confesando a Cristo, cortada la cabeza, mereció obtener el triunfo del martirio.
  5. En África también, los santos Mártires Claudio, Crispín, Magina, Juan y Esteban.
  6. En la Panonia, san Agrícola, Mártir.
  7. En Nicomedia, el suplicio de los santos Ámbico, Víctor y Julio.
  8. En Milán, san Mirocletes, Obispo y Confesor, de quien alguna vez hace mención san Ambrosio.
  9. En Dorchester de Inglaterra, san Birino, que fue el primer Obispo de la misma ciudad.
  10. En Coira de Germania, san Lucio, Rey de los Britanos, el primero de aquellos Reyes que recibió la fe de Cristo en tiempo de san Eleuterio Papa.
  11. En Sena de Toscana, san Galgano, Ermitaño.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 2 de Diciembre

Martirologio Romano (1956)
2 de Diciembre

  1. En Roma, el suplicio de santa Bibiana, Virgen y Mártir, la cual, de orden del sacrílego Emperador Juliano, fue por su lealtad a Cristo tanto tiempo azotada hasta que entregó su espíritu.
  2. En Ímola de Emilia, el tránsito de san Pedro, Obispo de Ravena, Confesor y Doctor de la Iglesia, apellidado Crisólogo, célebre en santidad y doctrina. Su festividad se celebra a 4 de este mes.
  3. En Sanchón, isla de la China, el tránsito de san Francisco Javier, Sacerdote de la Compañía de Jesús y Confesor, Apóstol de las Indias, esclarecido por la conversión de los Gentiles, por los dones de Dios y por los milagros; el cual, lleno de méritos y fatigas, descansó en el Señor. El Sumo Pontífice Pío X eligió y declaró a este bienaventurado varón, celestial Patrono de la asociación y de la obra de la Propagación de la Fe; y el Papa Pío XI le nombró y confirmó especial Patrono de todas las Misiones. Su fiesta, por Disposición de Alejandro VII, se celebra el día siguiente.
  4. En Roma, los santos Mártires Eusebio, Presbítero, Marcelo, Diácono, Hipólito, Máximo, Adria, Paulina, Neón, María, Mariana y Aurelia; todos los cuales, en la persecución de Valeriano, de orden del Juez Secundiano consumaron el martirio.
  5. En Roma también, san Ponciano, Mártir, con otros cuatro.
  6. En África, el triunfo de los santos Mártires Severo, Seguro, Jenaro y Victorino, que fueron allí coronados con el martirio.
  7. En Aquilea, san Cromacio, Obispo y Confesor.
  8. En Verona, san Lupo, Obispo y Confesor:
  9. En Edesa de Siria, san Nonno, Obispo, por cuyas oraciones se convirtió a Cristo Pelagia la Penitente.
  10. En Tróade de Frigia, san Silvano, Obispo, famoso en milagros.
  11. En Brescia, san Evasio, Obispo.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

Martirologio Romano (1956): 1 de Diciembre

Martirologio Romano (1956)
1 de Diciembre

  1. El santo Profeta Nahum, que está sepultado en Begabar.
  2. En Roma, los santos Mártires Diodoro, Presbítero, y Mariano, Diácono, con otros muchos; los cuales, en tiempo del Emperador Numeriano, mientras celebraban en las Catacumbas el triunfo de los Mártires, allí mismo, obstruida por los perseguidores la puerta de la cripta, y amontonados sobre ella escombros, merecieron la gloria del martirio.
  3. En Roma también, el suplicio de los santos Lucio, Rogato, Casiano y Cándida.
  4. En Narni, san Próculo, Obispo y Mártir, que, después de muchas obras egregias, fue mandado degollar por Totila, Rey de los Godos.
  5. En la Ciudad de Casal, san Evasio, Obispo y Mártir.
  6. El mismo día, san Ansano, Mártir, que imperando Diocleciano, confesó a Cristo en Roma, por lo cual fue encerrado en un calabozo; después fue conducido a Sena de Toscana, y allí, decapitado, terminó el curso del martirio.
  7. En Ameria de Umbría, san Olimpíades, varón Consular, que fue convertido a la fe por santa Fermina, y en tiempo de Diocleciano, atormentado en el ecúleo, consumó el martirio.
  8. En Arbel de Persia, san Ananías, Mártir.
  9. En Milán, san Castriciano, Obispo, que, en tiempos muy turbulentos para la Iglesia, se señaló por los méritos de sus virtudes y por sus excelentes obras de piedad y religión.
  10. En Brescia, san Ursicino, Obispo.
  11. SAN ELOY, Obispo y Confesor

  12. En Noyon de Bélgica, san Eloy, Obispo, cuya admirable vida recomiendan sus muchos milagros.
  13. En Verdún de Francia, san Agerico, Obispo.
  14. El mismo día, santa Natalia, mujer del Mártir san Adrián; la cual, en la persecución de Diocleciano, sirvió mucho tiempo a los santos Mártires encarcelados en Nicomedia, y, cuando éstos terminaron el combate, se fue a Constantinopla, y allí descansó en paz.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.