Lunes, 18 de Agosto de 2008

Nueve lunes en honor a San Gerardo de Mayela - LUNES PRIMERO

EJERCICIO DEVOTO EN HONOR DE SAN GERARDO MAYELA,
para practicarse en los nueve lunes que preceden su fiesta, el 16 de Octubre.
Puede servir también para la Novena del Santo.

SAN GERARDO DE MAYELA

Por la señal de la Santa Cruz, etc.
Acto de contrición.

ORACIÓN PREPARATORIA
PARA TODOS LOS DÍAS

¡Oh glorioso San Gerardo!, doy gracias a Dios quien os ha coronado en el Cielo con tan grande gloria y os ha elevado a un trono tan excelso entre los Santos y Angeles del Paraíso. Ahora, mientras gozáis de la bienaventuranza celestial, no os olvidéis de mí, vuestro siervo y devoto. Mirad los peligros que me amenazan, los males y miserias que me agobian. Emplead vuestro poder y valimiento cerca de Dios para socorrerme en mi necesidad. Dios, quien durante vuestra vida oía siempre vuestras súplicas, no desatenderá vuestros ruegos ahora cuando estáis cerca de Él en el reino de la gloria. Rogad por mí y obtenedme, por la intercesión de María Santísima, las gracias que os pido en este piadoso ejercicio. Amén.

Lunes Primero
SAN GERARDO Y EL NIÑO JESÚS

A la edad de seis años, el niño Gerardo fue a postrarse ante la imagen de María, venerada en la capilla de Capotiñano. De pronto vio animarse la estatua de la Virgen, y que el Niño Jesús se desprendía de sus brazos, acercándose a jugar con él. Terminado el juego, el Niño Dios le dio un panecillo que Gerardo llevó a su casa diciendo a la madre: “El niño de una señora me ha dado este panecillo”. El caso se repitió varias veces y fue observado por la hermana y la madre de Gerardo.

REFLEXIÓN

Considera cómo queriendo el Señor, que es admirable en sus Santos, hacer de San Gerardo un prodigio de su poder y de su gracia, le enriqueció desde su nacimiento con bendiciones celestiales y particulares gracias. Mas ¿de qué le hubieran valido, de no corresponder a ellas, sino para su mayor ruina y condenación? Gerardo oyó en su tierno e inocente corazón la voz de Dios que le llamaba a la santidad, y desde entonces alimentó en su alma un deseo, siempre fervoroso y siempre constante, de llegar a la más alta perfección.

ORACIÓN

¡Oh glorioso San Gerardo, Ángel de inocencia!, os saludo y felicito por aquella cándida pureza que habéis conservado intacta hasta la muerte. Gozáís ahora en el Cielo de la visión de Dios prometida a los que tienen puro el corazón. Yo, infeliz pecador, desde este lugar de peligros, tentaciones y seducciones, os invoco, implorando vuestra piedad y solicitando vuestra ayuda.Amantísimo patrono mío, San Gerardo, amparadme en las tentaciones, recordándome la presencia de mi Dios, y la necesidad de recurrir pronta y constantemente a la oración. Obtenedme el santo temor de Dios, a fin de qué huya de las ocasiones peligrosas y no dé nunca oído a la tentación. Alcanzadme también una filial devoción a María Santísima, la Reina de las vírgenes, para que por Ella protegido, guarde fielmente la pureza de corazón. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

INVOCACIONES A SAN GERARDO

Oh San Gerardo, cuya santidad, bondad y milagroso poder han hecho nacer en mi corazón tan viva confianza.
          Rogad por mí, compasivo protector.

En mis luchas contra el demonio, el mundo y las malas pasiones, para que consiga la victoria,
          Rogad por mí, compasivo protector.

Si la costumbre de pecar impusiere a mi alma un yugo vergonzoso, para que, junto con la gracia, vuelva a hallar la santa libertad de los hijos de Dios,
          Rogad por mí, compasivo protector.

Si tuviere la desgracia de abusar de los Sacramentos de la Penitencia y Eucaristía, para que, en adelante, confiese y comulgue con buenas disposiciones,
          Rogad por mí, compasivo protector.

Si por la injusticia de los hombres, me viere blanco y víctima de calumnias, vejámenes y malos tratamientos, para que perdone, olvide y devuelva bien por mal,
          Rogad por mí, compasivo protector.

En las pruebas de la vida, enfermedades, pesares, falta de éxito, reveses de fortuna, para que lleve todo con resignación cristiana,
          Rogad por mí, compasivo protector.

En el cumplimiento de mis deberes de estado, a fin de que, por amor a Dios, los desempeñe con entera fidelidad,
          Rogad por mí, compasivo protector.

Para que practique las virtudes que santifican a los elegidos: la humildad, la caridad, la mortificación, la obediencia y el santo abandono a la voluntad de Dios,
          Rogad por mí, compasivo protector.

Para que vuestros ejemplos de celo me lleven a emplearme con valor en la salvación del prójimo,
          Rogad por mí, compasivo protector.

Para que muera en la gracia y amistad de Dios auxiliado por Jesús y por María,
          Rogad por mí, compasivo protector.

V. Rogad por nosotros, San Gerardo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos. Oh Dios, que quisisteis atraer desde su juventud al beato Gerardo para hacerlo conforme a la imagen de vuestro Hijo Crucificado, haced, os lo pedimos, que al imitar sus ejemplos, reproduzcamos en nosotros este divino Modelo. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

HIMNO A SAN GERARDO

Coro
De gloria refulgente
Del Cielo en la mansión,
Gerardo, del doliente
Consuela la aflicción.

1
Escucha compasivo
Las voces del que llora,
Y siempre desde ahora
Nos valga tu poder.
En cambio, agradecida
Un alma a tus favores,
Publica tus loores,
Tu celestial saber.

2
Fue rosa purpurina,
Fue cándida azucena
Y fue violeta amena
Tu floreciente edad;
Muy primoroso encanto
De gracia, de inocencia,
De amor, de penitencia,
De dones, de humildad.

 

Archivado en Devociones, Espiritualidad por Tradición Católica a las 18:18.

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