Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de vos.
Animado con esta confianza, a vos acudo, oh Virgen de las vírgenes, Madre; y, gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
No desechéis mis súplicas, oh Madre del Verbo; antes bien escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
🇻🇦 Memorare
Memoráre, o piíssima Virgo Maria, non esse audítum a sǽculo, quemquam ad tua curréntem præsídia, tua implorántem auxilia, tua peténtem suffrágia, esse derelíctum.
Ego tali animátus confidéntia, ad te, Virgo Vírginum, Mater, curro, ad te vénio, coram te gemens peccátor assísto.
Noli, Mater Verbi, verba mea despícere; sed áudi propítia et exáudi. Amen.

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