Padre Eterno, os ofrezco la Sangre preciosísima de Jesucristo, en descuento de mis pecados y por las necesidades de la Santa Iglesia.
Cien días de indulgencia por cada vez que se rece devotamente y con corazón contrito este ofrecimiento.
Padre Eterno, os ofrezco la Sangre preciosísima de Jesucristo, en descuento de mis pecados y por las necesidades de la Santa Iglesia.
Cien días de indulgencia por cada vez que se rece devotamente y con corazón contrito este ofrecimiento.
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