¡Oh milagroso Niño Jesús de Praga!, fuente de toda ciencia y sabiduría, de cuya infinita bondad procede la inteligencia que hemos recibido. Mirad mi lucha con las dificultades de mi carrera y exámenes, y por el gran amor que me tenéis, os suplico vuestro auxilio en mis tareas, para que, inmensamente agradecido por vuestros beneficios, os ame cada día más y os honre con el grande honor con que os honran los Ángeles y Santos en el Cielo, y los corazones justos en la tierra.
Amabilísimo Niño Jesús de Praga, Vos que sois especial protector de los estudiantes, ayudadme en los difíciles días de exámenes, en particular y muy especialmente en [hacer la petición]. En Vos, Divino Niño, pongo toda mi confianza. Sé que Vos todo lo podéis y que sois de mucha misericordia.
Santo Niño Jesús de Praga, Vos que a los doce años en el Templo supisteis responder con admirable sabiduría a los doctores de la Ley, iluminad mi inteligencia, acrecentad mi memoria, concededme serenidad y calma a fin de poder expresar mis conocimientos, y haced que quienes me vayan a examinar se muestren compasivos con mis deficiencias, para así obtener buenas calificaciones en mis asignaturas.
Santo Niño Jesús de Praga, por los méritos de vuestra Encarnación y de vuestra Infancia, os ruego de todo corazón me concedáis lo que ahora solicito y en este momento tanto necesito. Me entrego a Vos y me pongo en vuestras bondadosas manos, oh Bendito Niño Jesús de Praga, confiado en que escucharéis mis súplicas y que me fortaleceréis en la esperanza.
Compasivo Niño Jesús de Praga, escuchadme, bendecidme, socorredme, ayudadme. Amén.
Credo, Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

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