Actividades cotidianas Al sentir una tentación ¡Señor, no me dejes caer en la tentación! ¡Oh Señora mía!, acordaos que soy vuestro; guardadme y defendedme como cosa y propiedad vuestra. Ángel de mi Guarda, defendedme. Antes morir que pecar. Compartir: ←Anterior: Al dar la hora Siguiente: Al oír alguna blasfemia→ Comentarios Deja una respuesta Cancelar la respuestaTu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *Comentario * Nombre * Correo electrónico * Web Δ Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.
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