Saturday, 21 de April de 2007
El Bautismo es un sacramento que borra el pecado original y los pecados actuales, haciéndonos cristianos, hijos de Dios y de la Iglesia.
Necesidad del Bautismo
El Bautismo es absolutamente necesario para la salvación. Las palabras de Jesucristo son terminantes: «En verdad, os digo: si alguien no renace a la vida espiritual por el agua y el Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de los cielos» (Juan III, 5).
El Bautismo puede ser suplido o reemplazado por el martirio: es el Bautismo de sangre; o por un perfecto amor de Dios, con el deseo, al menos implícito, de ser bautizado: es el Bautismo de deseo. … leer más
Saturday, 21 de April de 2007
P.– ¿Está obligado el hombre a buscar la verdadera religión?
R.– Sí: el hombre está rigurosamente obligado a buscar la verdadera religión cuando duda seriamente de que no profesa la verdadera.
1° Es un hecho que hay hombres que creen profesar la verdadera religión, y otros que tienen dudas sobre el particular. Ahora bien, los que se creen sinceramente en posesión de la verdadera, no tienen obligación de inquirir cuál sea la verdadera religión. Si de hecho no la poseen, su buena fe los excusa, mientras no tengan ninguna sospecha de estar en el error.
2° Los que dudan seriamente están en la obligación rigurosa de aclarar sus dudas. El hombre debe practicar una religión: sólo una religión es agradable a Dios; luego, el hombre está obligado a indagar su voluntad para ejecutarla.
3° El buen sentido enseña que, cuando están en juego graves intereses, hay que informarse acerca de los medios de asegurarlos. ¿Y qué interés más grave que los del alma y de su eterno destino? Yo no puedo arrostrar a sangre fría esta terrible alternativa ante la cual me he de hallar al otro lado de la tumba: una eternidad de tormentos, o una eternidad de dicha. Debo saber por qué medios y en qué religión puedo salvar mi alma. Si permanezco indiferente, mi conducta será la de un insensato.
Puede decirse de la religión lo que Pascal decía de Dios: «No hay más que dos clases de hombres razonables: los que aman a Dios con todo su corazón, porque le conocen, y los que le buscan de todo corazón, porque no le conocen».
La Religión Demostrada - P. A. Hillaire
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Saturday, 21 de April de 2007
Por el R. P. Jerónimo Gervasi
Como es sabido, de un tiempo a esta parte se ha puesto sobre el tapete de las discusiones teológicas la existencia del limbo de los niños. Esto, si se lo considera bien, no consiste en otro ejercicio que sacar de los textos conciliares –que en esto, como ya se supo decir, son bombas de efecto retardado– las consecuencias lógicas y necesarias.
Lo que más nos llama la atención en alguna que otra referencia hecha sobre este tema por medio de la prensa, es oír decir por parte de ciertos especialistas frases tales como “esta teoría está hoy en crisis”, sugiriendo así que el Limbo, en realidad, nunca ha dejado de ser un postulado de teología ficción; o bien, “los teólogos ahora piensan que”, como si no hubiesen enseñanzas que forman parte del patrimonio teológico de la Iglesia, y que no pueden abandonarse sin, al mismo tiempo, negar otras verdades, muchas de ellas igual o aún más ciertas que el Limbo mismo, y con ello, ponerlo todo en tela de juicio.
Por eso es importante conocer claramente qué es lo que la Iglesia siempre, constantemente y en todas partes ha enseñado sobre esta materia, de modo que nadie sea ni sorprendido ni engañado prestando oídos a lo que ya San Pablo llamaba «profanas y vanas palabrerías, y argumentos de la falsamente llamada ciencia» (Timoteo 6, 20). … leer más
Wednesday, 18 de April de 2007
P.– ¿Pueden existir varias religiones buenas?
R.– No; pues no puede haber sino una sola religión verdadera.
Así como no hay más que un solo Dios, no hay más que una sola verdadera manera de honrarle; y esta religión obliga a todos los hombres que la conocen.
1° Una religión, para ser buena, debe agradar a Dios. Pero como Dios es la verdad, y una religión falsa no podría agradarle, no puede aprobar una religión fundada sobre la mentira y el error.
2° No puede existir más que una sola religión verdadera, pues la religión es el conjunto de nuestros deberes para con Dios, y estos deberes son los mismos para todos los hombres. Y, a la verdad, estos deberes nacen de las relaciones existentes entre la naturaleza de Dios y la naturaleza del hombre. Pero como la naturaleza de Dios es una, y la naturaleza humana es la misma en todos los hombres, es evidente que los deberes tienen que ser los mismos para todos. Por consiguiente, la verdadera religión es una y no puede ser múltiple. Las formas sensibles del culto pueden variar; la esencia del culto, no.
3° Toda religión comprende tres cosas: dogmas que creer, una moral que practicar y un culto que rendir a Dios. Si dos religiones son igualmente verdaderas, tienen el mismo dogma, la misma moral, el mismo culto; y entonces ya no son distintas. … leer más
Wednesday, 4 de April de 2007
DEL “ENCHIRIDION INDULGENTIARUM” DE S.S. PAULO VI
JUEVES SANTO
- Tantum Ergo:
- Indulgencia parcial a los fieles que reciten piadosamente las estrofas de este himno.
- Indulgencia plenaria el Jueves Santo y la fiesta del Santísimo Sacramento, si es recitado solemnemente.
- Adoración al Santísimo Sacramento:
Wednesday, 21 de March de 2007
¿Qué es el Ecumenismo?
Respuesta del Padre Peter R. Scott (FSSPX)
La descripción de este movimiento de diálogo y de intercambio mutuo en cuestiones religiosas con los no-católicos, y esto sobre una base de igualdad, se encuentra primero en una Encíclica del Papa Pío XI, “Mortalium Animos - Acerca de cómo se ha de fomentar la verdadera unidad religiosa”, publicada en 1928. A continuación la descripción del Papa:
«Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin, suelen, estos mismos, organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes, e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a infieles de todo género, a cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión.» (§2) … leer más
Tuesday, 20 de March de 2007
Evangelio del II Sábado de Cuaresma
P. Alfonso Calsina
En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: “Este acoge a los pecadores y come con ellos”… Entonces les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde”. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después, el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y contra ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros”. Y, levantándose, partió hacia su padre. Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo”.
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Tuesday, 6 de March de 2007
Monseñor Thiamer Toth
Iglesia Católica: ¡cuánto hablan de ti… los otros! Pues también nosotros hemos de hablar de ti una vez siquiera. Según la partida de Bautismo, son numerosos tus hijos; pero no son ya tantos los que sienten con plena conciencia y orgullo la distinción que supone llamarse católicos. ¡Cuántos reproches has de aguantar de extranjeros y de tus propios hijos! … leer más
Friday, 16 de February de 2007
por Monseñor Thiamer Toth
Hemos de considerar y meditar la vida eterna. ¿A qué obedece la triste realidad de que entre nosotros sean tan pocos los católicos que impregnan de religión todos los días y todos los actos de su vida cotidiana? La causa de tal hecho estriba en que no sabemos ver la vida eterna con la mirada de los santos. Cuando las pruebas nos abruman cual piedras que pesaran toneladas, no sabemos volvernos con el rostro transfigurado al cielo.
Los santos eran hombres como nosotros; tenían un cuerpo como el nuestro y tenían que luchar con los mismos obstáculos en su camino; sus enemigos eran como los nuestros; las mismas tentaciones y los mismos recursos. Pero hay un punto en que difieren de nosotros de modo extraordinario: meditaban de continuo estas tres cuestiones: ¿Quién es Dios? ¿Qué es la vida terrena? ¿Qué es la vida eterna? … leer más
Thursday, 8 de February de 2007
por Monseñor Thiamer Toth
Cristo es Rey no sólo de la patria celestial, el cielo, sino también de la patria terrena, aquella en la que cada uno vive. El patriotismo es una virtud querida por Cristo y fomentada por la Iglesia Católica. … leer más