Saturday, 10 de March de 2007
El carpintero de Nevers
Mons. Gaume arguye en esta forma a un librepensador:
«Puesto que pretendéis que la conversión del mundo por un judío crucificado es una cosa muy natural y muy lógica, ¿por qué, después de tantos siglos, nadie ha renovado jamás el experimento? Ensayadlo vos mismo, os lo ruego. Nunca empresa alguna fue más digna de un gran corazón: vuestra filantropía, vuestra compasión por el género humano, doblegado bajo el yugo de la superstición, os prohiben rehusar el experimento propuesto; conocéis los elementos del problema y los tenéis al alcance de la mano.
Un día bajáis a las orillas del Loira, llamáis a doce marineros y les decís: “Amigos míos, dejad vuestras barcas y vuestras redes, seguidme”. Ellos os siguen; vos subís con ellos a la inmediata colina, y, apartándoos un poco, los hacéis sentar sobre el césped y les habláis de la siguiente manera: … leer más

