San Gregorio, obispo de Langres, no se contentó a con librar posesos y curar enfermos mientras vivió; en el momento en que llevaban a enterrar sus despojos mortales, hizo que se rompiesen las cadenas de los prisioneros que se encontraban a su paso.
Martirologio del 3 de enero
En Roma, en la vía Apia, el triunfo de san Antero, Papa y Mártir, que padeció por orden de Julio Maximino y fue sepultado en…


