Eres la más hermosa de todas las mujeres; pura, santa, divina, toda llena de rosas. Perfumas días, tardes, noches y amaneceres y en paz guardas mi vida sobre todas las cosas. Madre que en los eriales haces brotar las flores por tu querer sublime y el poder celestial, ¡no dejes que Dios vea los pálidos […]


