Voy siguiendo tus pasos muy de lejos, descifrando tu estela ensangrentada y el rastro de tu cruz, que en el terreno serpea y se disipa en la distancia. Quiero encontrar tus sienes espinosas, el divino refugio de tus llagas y el olor a vinagre de tu boca que puede perdonar mis muchas faltas. ¿Dónde estás? […]
No olvidemos a Benjamín
Carta del Director del Seminario de la Fraternidad San Pío X en Estados Unidos Queridos Amigos y Benefactores: Liberados de nuestros pecados por la absolución…


