A los abortados del mundo Hijos de nunca, es hora de teneros en cuenta -tantos rostros sin nombre, tantos nombres sin rostros-. Por cada malogrado capullo en las entrañas se levanta este canto de amor para vosotros. Diminutos encajes, seres deshilachados, brutalmente arrancados del íntimo telar donde se entretejía la esperanza futura, gotas de agua […]


