Crucé vastos desiertos, paraísos en ruinas, amasé falsedades que tiznaban de luz, deambulé como ciego tras ciegas multitudes, -alquimista de plomo, emigrante hacia el sur-. Devoré bibliotecas, bebí de ocultas fuentes, mordí frutos prohibidos, me sumí en el desdén; recorrí cada valle, escalé cada monte, bebí todas las lluvias y aún seguía con sed. Me […]


