¡Bendito seas, Dios crucificado, hombre de mil dolores, Jesús mío, cuya muerte sellara el hierro frío con un punto y aparte en tu costado! Fruto del árbol de la eterna vida que sigue prodigándose a pedazos en cada altar. Acógeme en tus brazos que he de besarte herida por herida. Al pie estoy de tu […]


